Cuando en unas elecciones hay dos actores centrales, usualmente, pero no siempre, el ganador es aquel que se muestra más capaz de moverse hacia el centro captando a los claves sectores intermedios. Humala en el Perú y el Partido de los Trabajadores en Brasil dejaron de perder comicios cuando se distanciaron de primigenios discursos izquierdistas y se aliaron con 'moderados'. En Reino Unido el único candidato conservador que no se desplomó en las municipales del 2012 fue al alcalde londinense Boris Johnson quien adoptó muchas posiciones sociales y centristas apelando a un sector del electorado tradicionalmente laborista.
En el caso de EEUU, los republicanos en el 2008 escogieron como a su cabeza de fórmula a McCaine, quien buscaba distanciarse de planteos muy conservadores y halcones de la era Bush y adoptaba algunas polÃticas demócratas. Sin embargo, esa estrategia fracasó pues no lograron evitar el triunfo de Obama, el mismo que navegaba con viento en su favor ofreciendo cambio y aprovechando el desgaste del bushismo. Ahora los republicanos han adoptado una fórmula diferente. En vez de pegarse al centro, se han derechizado aún más.